Mi
nacimiento fue medio extraño, eso me dice mi Tía Anita y cada vez que me
visitaba, me contaba la historia de amor de mis papás hasta el día en que yo
nací.
Mi papá
era de clase alta, lleno de lujos, prejuicios, no le faltaba nada, autos,
mujeres, dinero, tenia lo que quería, es elegante en gusto y muy atractivo y mi
madre era la mujer mas hermosa que había en toda la tierra, aunque su posición
económica era mala, ella sabia como arreglárselas y siempre decía que no hay
que sentir vergüenza, “La vergüenza es robar”.
Su
historia es como el cuento de la cenicienta o algo así, aunque no hubo
calabazas, ni ratones, ni hadas madrinas, ellos se enamoraron sin darse cuenta.
Mi papá se graduaba de abogado y mi mamá había ido a trabajar como mesera en la
fiesta de graduación con mi tía Anita. En plena
ceremonia mi tía Anita y mi mamá repartían los bocaditos a todos los
invitados, mientras que los chicos se encontraban en el salón de espera (entre ellos estaba mi papá). Como
ya les había contado mi padre es muy atractivo así que llevo una invitada para
que sea ella sea la acompañante en la presentación de la graduación; esa chica
además de ser la acompañante, era también la prometida de papá que estaban muy
pronto a casarse, pero la vida da sorpresas inesperadas porque cuando uno cree
saber lo que viene, cuando se planea situaciones que deseamos que ocurra, es
ahí donde cambia, donde todo se envuelve, donde lo que no pensamos que
ocurriría se hace realidad y pataleamos, a eso se le llama “el giro inesperado”.
¿Creen
en el destino?, ¡yo si!, creo que uno de mis destinos es escribir esta memoria
y creo que también, tu destino es leer mi memoria. La existencia del destino
supone que nada ocurre por azar, sino que todo tiene una causa ya predestinada,
es decir que las cosas que vivimos, pasa por una fuerza desconocida; pero
debemos meditar, si es que nosotros tenemos un destino o destinos, es algo
loco, como quien pregunta la existencia de la vida, yo creo que estamos
destinados a muchas cosas, no estamos aquí por estar, sino porque debemos
estar, nacemos para algo, para alguien, para todos; mucha gente no encuentra su
destino, se pierden, se caen en su camino, se asustan y dejan de escucharse y
tan solo caminan vacios en alma, sin sentir, sin reír, sin amar y mucha de
ellas se sienten tan desesperadas que llegan a su ultimo recurso, “la
muerte”; la desesperación, nos ahoga, nos calienta y nos destruye, tenemos
que pensar un momento y saber en donde estamos, preguntar que hice, que hago y
que hare, a veces respirar despacio nos ayuda a meditar las cosas, a
descargarlas y tal vez darnos un poquito de luz y aclarar cual es nuestro
destino.
Aquella
noche de graduación, papá conversaba con su prometida de lo mas enamorado; mamá
repartía los bocaditos, cuando un hombre alto, muy bien parecido, con los ojos
turquesas le tomo la mano a mi mamá y le entrego un sobre con un billete como propina, le pidió que le
entregara a escondidas a aquella mujer a que se encontraba acompañada (papá).
L a
ceremonia había terminado y dentro de poco empezaría el baile, mamá se acerco a
ellos y le entrego el sobre a escondidas a esa mujer. A los pocos minutos, ella
se retiro del salón, pasando a lado de aquel hombre alto y este a la vez la
siguió.
Había
pasado media hora y la fiesta iba a empezar y cada graduado tenía que salir con
su pareja y mi papá no encontraba a su prometida así que salió a buscarla,
abrió la puerta con fuerza y no se dio cuenta que mi mamá estaba a punto de
entrar así que le derramo todas las copas de vino en el traje de mesera. Mi
mamá estaba muy molesta, fue al baño a lavar y mi papá le siguió, le ofreció
dinero, pero mi mamá es mas terca que se lo lanzo en la cara, mi papá también
es testarudo que la tomo del brazo eh hizo que tomara el dinero – ¡que es lo
que quieres, mas dinero! – Papá grito muy exaltado, entonces mi mamá
semillorando le dijo – Tan solo quiero que te disculpes, solo eso quiero.
Se
quedaron en silencio viéndose a los ojos, cuando papá estaba apunto de decir
algo, se escuchó algunos ruidos en el cuarto del conserje, se asomaron a la
pequeña ventana que deba con el baño y a veces las cosas pasan, todo puede ser,
a lo que muchos decimos “destino”.
Papá
pego un gran salto y a empujones entro al cuarto del conserje, donde ahí
encontró a su prometida con aquel hombre alto con ojos turquesas que le había
entregado sobre a mi mamá, los dos estaban semidesnudos y una lagrima de mi
papá cayó al suelo. El empezó a gritar con voz quebrantada y lista para caer en
llanto, así empezó a tirar todo lo que tenía alrededor, se volvió como un mono
atrapado en una jaula, los culpables salieron espantados, mientras que papá
lloraba entristecido, cuando mamá se le acerca cuidadosamente y le limpia las
mejillas diciendo –Dentro de poco lo van a llamar, tiene que estar
presentable Sr. - Mi papá la miro sorprendido y mamá con mirada dulce tomo a papá de la muñeca y se lo llevo al
techo del salón de graduación.
Ya
arriba, aun el estaba estupefacto por lo ocurrido, cuando mamá se acerco a el y
grito. –que te pasa, ¿acaso te volviste loca?- papá se sorprendió al escuchar tremendo grito
pego mamá. – debes relajarte y dejarte llevar por lo que sientes, grita, vas
a ver que te pondrás bien- esa es una buena táctica de relajamiento, así
pues mi papá no teniendo más que hacer, empezaron a gritar como locos, cuando
se veían a los ojos sentían una sensación extraña, así que se dejaron llevar
por se pasión, mientras que abajo, los buscaban. Así pues mi mamá y mi papá se
enamoraron.
Como ya
le había comentado, las cosas que planeamos no salen como queremos, pues el
papá de mi papá tenía muchos planes con el, pero no planeo lo que ocurriría
después.
Papá se
había enamorado perdidamente de mamá, así que la llevo a su casa, obviamente la
familia de mi papá la descarto por ser una chica de barrio, pero el amor que se
tenían era del bueno así, que escaparon.
Mi
abuelo dejo sin dinero a papá, pero ellos juntos salieron adelante, pusiero
n un
negocio de dulces, vendieron algunas cosas y así poco a poco aprendieron a
sobrevivir. A los dos años de a verse conocido, una noche de Abril, siendo la
luna llena de testigo, ellos se casaron, fue la boda mas hermosa, dice mi Tía
Anita, una boda donde se respiraba amor por todos lados, tan solo bastaba con
mirar a la pareja y ver lo tan enamorados que estaban, esa misma noche ellos
dieron una gran noticia – Se que es la noticia que les voy a dar, a algunos
les va a sorprender y a otros se alegraran, como lo estamos los dos, nosotros le decimos el milagro de
nuestro amor; a veces hay días bueno y malos, hay risas y llantos, pero hay que
darle para adelante, seguir sin mirar atrás, es lo que hacemos, decidimos
seguir adelante con todo los obstáculos que nos puso la vida y después de cada
camino, siempre, pero siempre hay un regalo en este caso mi milagro, damas y
caballeros, tengo el agrado de anunciarles que el amor de mi vida, mi Julieta
Capuleto, mi hermosa cenicienta, mi sueño hecho realidad, mi bella Keydi, mi mujer
¡ESTA EMBARAZADA! -
Papá,
estaba completamente enamorado y tuvo mucha razón al decir que algunos les
gustaría la noticia y a otros no, pues entre los invitados, estaba mis abuelos
y alguna otras personas que no estaban de acuerdo, con las relaciones prematrimoniales,
¡pero que importaba!, ellos se amaban con todas sus fuerzas y el día que nací,
la luna resplandeció aun mas, pero de una forma extraña, porque resplandecía de
un color medio rojizo y el mar azotaba con
fuerzas sus olas, como quien dice, ¡nace el anticristo!, y para colmo esa misma
noche hubo un apagón en toda la ciudad, que tal suerte la mía, a lo mejor eso
me hizo que sea silenciosa, porque fui la única de todos los bebes que no
lloro, permanecí callada.
Los
demás días los recuerdo muy borrosos, a mamá la recuerdo muy poco, pero sé que
me quería, aun la quiero, ella, ella murió en un accidente, no me gusta hablar
de ello, pero es terrible recordar eso; así pues sobreviví a mi infancia, con
algo de recelo a mis amigas por tener a su mamá y yo no, pero papá es muy bueno
yo lo quiero, pero desde que no está mamá, comete cada burrada, como la de
casarse de nuevo, su excusa fue, que debería tener una imagen materna, pero lo
que no sabía es que esa imagen solo se transmite hasta los 7 años, luego el
niño toma la personalidad, pero bueno, papá quiso eso, así que no tuve remedio
que aceptar su boda. Hace ya 3 años atrás nació Yahaira, me llevo muy bien con
ella, aunque sea berrinchuda, la quiero, al fin de cuenta es mi hermana menor,
¿no?
